
Esta es una alternativa empleada generalmente por las personas que tienen un patrimonio cuantioso, donde se incluyen activos cuyo valor es variable, como acciones, participaciones en fondos o en empresas, obras de arte y otros bienes.
Esta es una alternativa muy viable también, cuando el testador duda que sus herederos puedan administrar exitosamente dicho patrimonio, ya sea por su corta edad o por falta de experiencia.
Ante una u otra situación, se decide encargar la administración de su patrimonio a una institución bancaria. Esta institución quien previamente ha cobrado los honorarios fiduciarios pactados, entregará a los herederos los productos del patrimonio invertido en ese fondo.
En un fideicomiso participan el fideicomitente(persona que aporta el patrimonio y es propietaria de los bienes que entrega al fideicomiso); el fiduciario(el banco encargado de administrar el patrimonio) y el fideicomisario,quien recibe los activos que se incluyen en el fideicomiso.
Para llevar a cabo un fideicomiso, debe acudir a una institución bancaria, que en este caso será como la albacea.
Un fideicomiso testamentario tiene un costo inicial que va de los cuatro mil a los seis mil pesos. A ello se suma un cobro anual que va entre 1% y 2.5%, sobre el monto de los activos.
Una vez que usted haya aceptado las condiciones, el fideicomiso será responsable de administrar sus bienes o la parte de ellos que usted determine. Mientras viva, puede disponer del patrimonio que haya incluido en este fondo asi como también modificar la lista de beneficiarios.
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